A tres meses del banderazo de inicio para la construcción del nuevo tramo carretero, ya se han registrado manifestaciones de parte de ejidatarios que alzan la voz en contra de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte por una serie de atropellos, que ellos aseguran, se cometen bajo el auspicio de algunos elementos de la Secretaria de Seguridad Pública y el Gobierno Municipales. Si bien los afectados no se declaran en desacuerdo con la edificación de la mencionada rúa, si exigen que se respeten sus derechos y el pago respectivo de las tierras que se verán afectadas.

Pedro Loaiza Velarde representa a su recién fallecido padre, Jesús Loaiza Castro, ejidatario de Las Chicuras, defiende el patrimonio generacional con convicciones firmes y el tesón de la gente de campo.
“Estos individuos, quieren construir el Libramiento III, y como no han pagado nada entonces nosotros nos oponemos. Están pasando por arriba de nosotros y les hacemos ver que las cosas no son así. Pero a ellos como que eso no les incomoda, nos traen a la policía para intimidarnos y hacer lo que ellos quieren. Como esos árboles...-dice mientras señala unos troncos que tirados en la tierra- acaban de tumbarlos. Quise brincar por donde estaba el palo, para que no lo tumbaran. 'No se pasen, déjelo que lo tumben de todos modos va a pasar por aquí' dijeron los policías.” comenta Don Jesús.
“Estos hombres, esta SCT están mandando hacer destrozos. Contrató a la misma gente de nosotros, a la misma familia: hijos y nietos de afectados. Nos los andan echando encima. La idea es que salgamos mal, que haya un enfrentamiento. A ellos no les importa que nos matemos unos diez, veinte. Eso es lo que quieren, que nosotros perdamos la cabeza, y perdamos el movimiento. Y eso es lo que no queremos. Van dos veces que traen policía. Antier la policía que traían, venía comprada. No nos hicieron caso a nosotros. Los que vinieron después según sí, les pidieron algo, un comprobante que los autorizara trabajar. Y como no los dieron, el 'vato' les dijo: 'ustedes están mal, entonces sálganse'. Y los sacaron. Pero el día anterior sí les dieron la razón y los dejaron trabajar”. Denuncia Matías Guerrero, otro afectado.

Ellos como muchos otros pobladores afectados, lamenta la construcción de la nueva vía pues cambiará la tranquila vida del campo: “ya no podremos dejar nuestras bestias sueltas, un becerro o una yegua porque si pasan por ahí nos las van a matar”, explica Loaiza, sin embargo no se oponen a ella, más allá de esto, la incertidumbre y la indignación vienen a consecuencia de las formas de actuar de los encargados de dicho proyecto.
“El precio de la tierra es por lo bajito 100 pesos y me quieren pagar 50 centavos por metro de tierra. Cuando Higuera compra, y no es que le esté echando tierra. Pero tiene terreno de donde empieza el entronque para acá. Vende en 35 millones de pesos 4 hectáreas. ¿Por qué a mí me quieren quitar el precio de 100 pesos el metro de tierra?” Preguntas como estas abundan en este caso y siguen sin tener respuesta.
>> Piden Justicia
Con la verdad como bandera, los hombres de campo solo piden que las acciones se lleven a cargo con respecto a la ley, ya que dicen haber sido víctima de un fraude:
“No estamos en contra de que el país progrese, lo que queremos es que primero nos paguen. Hasta ahorita no nos han pagado nada. Nos han dado una miseria. Después descubrimos que nos estaban defraudando porque nos dan $394,000 pesos por afectarnos todo este terreno. Sí lo tomamos, pero después descubrimos que es un fraude, lo que nos estaban haciendo.
-¿Y qué es lo que están pidiendo?
“Necesitamos ver un avaluó. Que nos paguen a precio de mercado. Eso es lo que queremos, que la SCT venga con todo los comisariados afectados. Que venga y platique con nosotros, llegar a un precio, a un acuerdo, que nos den lo que vale la tierra. Porque la tierra tiene un precio...”, resalta Matías Guerrero quien también verá mermadas sus tierra y expresa que él al igual que sus compañeros de lucha, está dispuesto “a llegar a las últimas consecuencias”.
>> Huele a fraude
Pedro Sánchez Calleros, otro de los afectados de Las Chicuras, dice que perderá 4592 metros cuadrados, casi 5 hectáreas, por esta causa, por eso exige un precio justo, ya que considera un abuso el actuar de las autoridades, además. Entra en juego Pánfilo Rivera, de la SCT y quien es señalado como alguien que se ha aprovechado de los ejidatarios pues según los quejosos les ha quitado parte de los raquíticos pagos que la SCT les ha hecho por sus parcelas.
“Aquí les digo yo a los compañeros que sí están abusando. Están trayendo policías. Los traen con el fin de que si hablamos algo que no les caiga bien, subirnos a la patrulla.”

“Pánfilo vino y dio una feriecita y ya llegaron ellos. Porque ya hay una feria. Con eso dicen ellos que ya está pagado. Pero todavía hay que tramitar bastante. Como este hombre -señalando a uno de sus compañeros-, tiene que firmarles él, su familia, firmar nosotros como ejidatarios, la directiva. Entonces ya la Procuraduría Agraria puede dar el visto bueno, el dictamen de que ya se expropio. Todos esos requisitos se tienen que hacer y no ellos traen nada. No que vienen con los policías, ya con la intención de decir ‘éste habla mal’, lo suben a la camioneta y se lo llevan.
¿Cuánto te quitó Pánfilo cuando te dio dinero?
“A mí de lo último que me dio, me quitó $10,900 pesos”.
¿Por qué?
Nomás porque quiso. Al que le daba le quitaba. Le decía “tanto pa’ mí, tanto pa’ ti”. No sé las causas. Dice que necesitaba… esta cosa ya la saben en México. Vino el director de la SCT de México y se llevó todo por escrito. De todos los acontecimientos ya saben, nomás que hacen caso omiso.
¿No les ha dado la cara?
“No. Un día fuimos y nos atendió el secretario, cuando vino el director de la SCT y vino la directora de la Procuraduría Agraria. El secretario fue el que nos atendió, porque no estaba (el presidente). Hace poquitos días fueron (Otra vez), que no estaba tampoco. Nunca está de modo. ¿De qué nos sirve el presidente municipal? No quiere ayudarnos. De modo que estamos mal.”
Más de 40 familias se verán afectadas sólo en el tramo de Las Chicuras, los agricultores se sienten desprotegidos y defienden sus tierras a capa y espada. Para ellos casa metro de tierra es sinónimo de sustento para sus familias y el patrimonio a heredar a las futuras generaciones, desesperados y decepcionados con la situación y la aparente falta de interés del Gobierno Municipal por apoyarlos, lanzan un llamado de apoyo a la población en general.
Mazatlán está creciendo, pero tal parece que a costa de justicia, Primero San Marcos ahora los Ejidos y tierras de cultivo de Chicuras, El Vainillo, El chilillo, San Francisquito y El Habalito del Tubo, la voz de los comuneros no ha encontrado eco, apenas unas raquíticas notas sólo por cumplir. La misma historia se repite en otras partes del país. Tal parece que en este caso, el progreso en Mazatlán se alimenta de la injusticia, el fraude y el despojo, los ejidatarios se mantienen unidos y están dispuestos a hacer frente a esta situación con la frente en alto y hasta las últimas consecuencias, por lo que hace falta atención inmediata para llega a un buen acuerdo, a fin de cuenta ellos sólo piden justicia.

Estos hombres, esta SCT están mandando hacer destrozos. Contrató a la misma gente de nosotros, a la misma familia: hijos y nietos de afectados. Nos los andan echando encima. La idea es que salgamos mal, que haya un enfrentamiento.
No les importa hacer destrozos. Sus proyectos los traen. Dijeran ustedes tienen un papel que les acredite que pueden para trabajar o un formulario, pero no lo traen… ¡que por coordenadas! A nosotros no nos importan las coordenadas, nos importan los hechos.
Necesitamos ver un avaluó. Que nos paguen a precio de mercado. Eso es lo que queremos, que la SCT venga con todo los comisariados afectados.
37 kms es la longitud del libramiento
2013 concluye el proyecto
Chicuras, habalito del tubo, Palmillas, Chilillo y San Francisquito.