Crítica del filme ‘Viudas’ – La puerta del cielo

‘Viudas’ tiene un importante problema, y es que sólo dura 120 minutos. Por extraño que pueda parecer, sus dos horas casi exactas de película terminan de manera agridulce por cuanto después de dos horas de lo más distraídas, uno se queda con ganas de más. Para bien, pero también para mal. Sobre todo para mal: Con esa sensación de que falta algo; como si el proyeccionista se hubiera saltado alguna bobina. La explicación es muy sencilla: ‘Viudas’ parece el resumen de una miniserie en vez de una película inspirada en una, que es lo que se supone que es.

No lo pondré en duda, porque no he visto la original, británica, de 1983, según leo en las notas de prensa del filme. Pero permítanme que insista (aunque lo vaya a decir de otra manera): ‘Viudas’ parece un capítulo de algo más grande, pongamos que aprovechando el actual empuje de las series de televisión (de alta calidad), una temporada de una producción televisiva que no merece durar una sola temporada… pero que mucho nos tememos, dadas las circunstancias, va a empezar y a terminar con esa sola y mísera temporada.

¿Me explico? En parte, ahí está el por qué de un extenso reparto; en parte, también, el por qué tanto nombre en su extenso reparto. Una obra bastante coral en la que cada personaje tiene algo que contar, tenga más o menos espacio para hacerlo… o sólo para insinuarlo, sin que lo dicho a lo largo de sus dos horas sea humanamente posible explotar, no al menos debida y ampliamente, todas las posibilidades que admiten una jugada que potencialmente, y salvando las distancias, recuerda a la estupenda ‘Show Me a Hero’ de David Simon.

La sensación agridulce parte precisamente de esto, de la sensación de que al final, como si fuera una película de ‘Star Wars’, apenas si hemos llegado a ver una pequeña parte del mundo que podrían abarcar estas ‘Viudas’. Todos y cada uno de los personajes parece que tienen algo que contar, pero no a todos se les da el tiempo necesario para que lo hagan, dejando a la cinta en un extraño punto medio tan estimulante como igualmente frustrante: Me gusta tanto lo que he visto, que por eso acabo odiando lo que no he visto. O algo que se le pueda parecer.

Una sensación final a “película incompleta” que lastra lo que no obstante es un muy sólido thriller dramático que, si bien, depende de algún que otro giro argumental de poco calado, a su vez, se las arregla para darle un valor dramático a todo sin mermar sus capacidades como entretenimiento a lo ‘Ocean’s 8’. Esta fortaleza narrativa y el mimo por los detalles, sobre todo por sus personajes, es lo que define un filme notable a la que las dos horas se le quedan pequeñas, como película, y a nosotros como espectadores, que no como consumidores más que agradecidos.

Y en mi cabeza la imagen de películas como ‘La puerta del cielo’, con una versión “recortada” de 149 minutos que no hace verdadera justicia a una obra que no adquiere su categoría hasta los 216 minutos del “montaje del director”. Algo así sucede con ‘Viudas’, una película que cumple con mucha, muchísima dignidad como película, y aún mucho más como producto de consumo, pero a la que le ha faltado minutos, y esa épica bravura inherente a las películas de casi 3 horas (o más), para transformar una puerta al cielo en un paseo por ese mismo cielo.

Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex

Fuente, redacción e imagen: elseptimoarte.net

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