Leyendas de Puebla: La Cascada de San Pedro.

ESPAÑOL:

Al noreste del Estado se encuentra la ciudad de Zacatlán, cuyo nombre significa: “Donde abunda el zacate”.

En este municipio nació la tradición de elegir a la reina de la manzana y tambien donde surgió la leyenda.

Al segundo año de realizarse esta nueva tradición, las autoridades civiles convocaron a las jóvenes de la población para que participaran en dicho certamen. El concurso lo ganó una hermosa joven llamada Cielo, quién no solo era hermosa por fuera sino también por dentro ya que siempre ayudaba a la comunidad.

Su triunfo fue incuestionable y la coronación se llevó a cabo el mismo día del inicio de la feria. Para Cielo ese día fue el más feliz de su vida, vestia una blusa bordada de colores, mangas cortas, falda negra de enredo larga y yableada, ceñidor de lana negra, collares de canutillo multicolor, huaraches, aretes de oro y un rebozo.

Al día siguiente, Cielo acudió a la cascada de Quetzalapa, junto con sus princesas a modo de paseo. Este lugar de belleza natural tiene una caída de veinte metros y en su parte mas baja, hay grandes piedras, en las cuales se podía pasar pisando sobre ellas.

El lugar era un paraíso ya que al caer el torrente de agua produce una nube de pequeñas gotas de agua, lo que a cierta hora del día formaban un extraordinario arcoíris.

Todas se bañaron en esa cristalina corriente, jugaron y al correr sobre las piedras, Cielo se resbaló y cayó, el golpe fue mortal, nadie lo podía creer.

Aquellos días estuvieron llenos de tristeza porque la población entera lloró a su reina y para mostrar su dolor, formaron hileras interminables para visitar al cadaver desde su velación y después en su tumba.

La mayoría coincidió que el rostro de Cielo parecía como si jamás hubiera muerto.

Pocos días después se apareció en la orilla de la cascada la silueta de Cielo, quien rodeada de una luz resplandeciente brincaba de piedra en piedra y jugaba con la espuma del agua.

Este asombroso acontecimiento, lejos de causar espanto en la gente, motivó a que se multiplicaran los rezos por el eterno descanso de su alma, hasta que en una noche, en que la luna y las estrellas resplandecían, muchas personas fueron testigos de la segunda coronación de Cielo: seres angelicales se veían bajar uno a uno, pero los curiosos lograron identificarlos como antiguos habitantes de Zacatlán quienes en su vida se habían distinguido por haber sido ciudadanos bondadosos.

Después ues de esa noche, terminaron las apariciones y por fin Cielo, la segunda reina de las manzanas pudo tener su alma en paz.

Pero como en todo existe otra versión, hay quienes aseguran ver a una joven con un vestido desgarrado al pie de la carretera Zacatlán- Chignahuapan, y los incautos que se han detenido a ayudarla se han llevado sustos mortales.

Instagram: cabrera_heidi

ENGLISH:

The Cascade of San Pedro.
To the northeast of the state is the city of Zacatlán, whose name means: «Where the grass abounds.»
In this municipality the tradition of electing the queen of the apple was born and also where the legend arose.

In the second year of this new tradition, the civil authorities summoned the young people of the town to participate in the contest. The contest was won by a beautiful young woman named Cielo, who was not only beautiful on the outside but also on the inside as she always helped the community.

His triumph was unquestionable and the coronation took place the same day the fair began. For Cielo, that day was the happiest of her life. She wore a colorful embroidered blouse, short sleeves, a long, woven black skirt with a tangle, a black wool girdle, multicolored string necklaces, huaraches, gold earrings and a shawl.

The next day, Cielo went to the Quetzalapa waterfall, along with his princesses, for a walk. This place of natural beauty has a drop of twenty meters and in its lowest part, there are large stones, in which you could walk over them.

The place was a paradise since when the torrent of water falls it produces a cloud of small drops of water, which at a certain time of day formed an extraordinary rainbow.

They all bathed in that crystalline stream, played, and while running on the stones, Cielo slipped and fell, the blow was fatal, nobody could believe it.

Those days were full of sadness because the entire population mourned their queen and to show their pain, they formed endless lines to visit the corpse from its wake and later in its tomb.

Most agreed that Cielo’s face looked as if he had never died.

A few days later the silhouette of Cielo appeared on the edge of the waterfall, who surrounded by a resplendent light leaped from stone to stone and played with the foam of the water.

This amazing event, far from causing fright in the people, motivated the prayers to multiply for the eternal rest of his soul, until one night, when the moon and the stars shone, many people witnessed the second coronation of Heaven: angelic beings were seen descending one by one, but the curious managed to identify them as ancient inhabitants of Zacatlán who in their lives had distinguished themselves for having been kind citizens.

After that night, the apparitions ended and finally Heaven, the second queen of apples could have her soul in peace.

But as in everything there is another version, there are those who claim to see a young woman with a torn dress at the foot of the Zacatlán-Chignahuapan highway, and the unwary who have stopped to help her have been shocked.

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