Leyendas de Puebla: La Reja del Muerto.

ESPAÑOL:

Sucedió que ante la posible incompetencia de las autoridades para atrapar a unos maleantes, un alma proveniente del más allá intervino, al menos, así lo refiere esta historia.

Las tumbas se convirtieron en presa fácil para los amantes de lo ajeno.

El lugar preferido para saquear fue el panteón de San Gregorio Zacapechpan, donde las profanaciones iban cada día en considerable aumento.

Los causantes de estos hechos rascaban hasta desenterrar las cajas y robaban todo tipo de objetos valiosos. Después, no conformes con hurtar lo más personal de los cadáveres, comenzaron a llevarse los adornos externos de las tumbas.

Alarmados, los vecinos, por estos acontecimientos sucedidos a finales del siglo XVII, con el fin de remediar la situación, acordaron montar guardias durante varias noches. Sin embargo, los ladrones eran muy hábiles,
tanto, que se las ingeniaron para cometer sus fechorías burlando todo tipo de vigilancia.

Pasaron varios meses sin poder detener a los culpables y empezaron a circular los rumores de que se trataba de espíritus malignos, quienes estaban aferrados en seguir robando como lo hacían en vida.

Por ello cuando una persona llegaba a fallecer lo enterraban solamente ya con las ropas que portaba.
Pero ni asi los saqueos terminaron.

Al no hallar más que llevarse, los ladrones optaron por tomar las rejas que rodeaban a la tumba de un noble, que en vida se distinguio por ser buena persona.

Esto no pareció nada extraordinario, dados los hechos, hasta pasados tres dias, cuando en una casa se escucharon aterradores gritos pidiendo auxilio.

Al acudir varios vecinos, descubrieron a dos maleantes que estaban encerrados con las mismas rejas que habían robado y que después de no comer ni beber agua, gritaron para que recibieran ayuda.

Los ladrones confesaron sus fechorías y argumentaron que alguien
los había atrapado.

Unos días más tarde, en las mismas circunstancias, cayeron otros cuatro ladrones, quienes de manera inexplicable también habían sido encerrados con las mismas rejas.

¿Quién era el hombre o ánima que hacia justicia?

Como estos dos casos, sucedieron otros más, volviendose el «oficio» de ladrón algo impensable para los pobladores de aquél lugar.

Se dice que las rejas eran manipuladas por el mismo cadáver que había sido molestado de su descanso eterno, lo que motivó que a partir de esa
fecha, esta singular población fuera habitada solamente por gente honesta.

Instagram: cabrera_heidi

ENGLISH:

The Gate of the Dead.

It happened that given the possible incompetence of the authorities to catch some thugs, a soul from the afterlife intervened, at least as this story tells.

The tombs became easy prey for lovers of the alien.

The favorite place to loot was the pantheon of San Gregorio Zacapechpan, where the desecration was increasing every day in considerable increase.

The perpetrators of these events scratched to unearth the boxes and stole all kinds of valuable objects. Later, not content with stealing the most personal of the corpses, they began to take the external ornaments of the tombs.

Alarmed, the neighbors, by these events that occurred at the end of the seventeenth century, in order to remedy the situation, agreed to mount guards for several nights. However, the thieves were very skilled,
so much so that they managed to commit their misdeeds by circumventing all kinds of surveillance.

Several months passed without being able to arrest the culprits and rumors began to circulate that they were evil spirits, who were determined to continue stealing as they did in life.

For this reason, when a person died, they only buried him with the clothes he was wearing.
But even then the looting did not end.

Finding nothing else to take away, the thieves chose to take the bars that surrounded the tomb of a nobleman, who in life distinguished himself as a good person.

This did not seem at all extraordinary, given the facts, until after three days, when terrifying cries for help were heard in a house.

When several neighbors came, they discovered two thugs who were locked up with the same bars that they had stolen and who after not eating or drinking water, shouted for help.

The thieves confessed their misdeeds and argued that someone
had caught them.

A few days later, under the same circumstances, four other thieves fell, who, inexplicably, had also been locked up with the same bars.

Who was the man or soul that did justice?

Like these two cases, others happened, becoming the «trade» of thief something unthinkable for the inhabitants of that place.

It is said that the bars were manipulated by the same corpse that had been disturbed from its eternal rest, which motivated that from that
date, this unique town was inhabited only by honest people.

About the Author
Revista Encuadre 2020 (portal) | Journal Encuadre 2020 (magazine)

Leave a Reply

*